La inteligencia artificial al servicio de tu salud

 

No es un secreto que las tecnologías han entrado de lleno en nuestras vidas. Cada vez las usamos más en nuestro día a día, mucho más habitualmente de lo que pensamos. Los cuidados de nuestra salud no se escapan de esta tendencia. Numerosas aplicaciones de móvil y el uso de la realidad aumentada o virtual y las impresión 4D en algunas pruebas diagnósticas son un ejemplo. A ellas se les suma la inteligencia artificial (IA), cuya aplicación en el campo de la medicina tiene el desafiante objetivo de ayudar a médicos y pacientes a afinar diagnósticos, precisar mejor los tratamientos y cumplirlos. Y, por supuesto, prevenirlos.

 

¿Qué es la IA?

La inteligencia artificial es la capacidad de sistemas informáticos para llevar a cabo tareas que normalmente requieren de inteligencia humana. Estos pueden percibir su entorno, recopilar datos, aprender de ellos y sugerir una acción. Su intención no es prescindir del ser humano, pero pueden constituir una herramienta para mejorar nuestras vidas. En definitiva, que personas y tecnología sumen sus esfuerzos.

 

¿Cómo funciona?

Estos sistemas no se limitan a obedecer o realizar tareas sencillas sino que aprenden y evolucionan en función de los datos que obtienen y de los patrones que sigan. Con ellos, a través de algoritmos y redes neuronales, construyen mejores diagnósticos y tratamientos adecuados a cada persona. Y en menos tiempo y con menos esfuerzo.

 

¿Qué aporta la inteligencia artificial a la medicina?

Gestiona gran cantidad de datos. Según un informe de Digital IES, los datos sanitarios se duplican cada 73 días, lo que se traduce a que cada persona podría llenar 300 millones de libros solo con sus datos de salud a lo largo de su vida. Se prevé que para 2020 esta cifra se multiplique por 10, un volumen inabarcable. La IA puede procesar toda esta información y cruzarla rápidamente con bibliografía científica e historiales clínicos, durante 24 horas seguidas, los siete días de la semana.

Requiere menos tiempo. Facilita al médico datos relevantes de cada paciente, en pocos segundos. Por otro lado, no solo los datos aumentan de manera exponencial; también las investigaciones científicas. La IA le permite estar al día. Un estudio presentado en la Innovation Week, en 2018, demostró que para que un médico pudiera estar actualizado, necesitaría leer unas 29 horas cada día. Y que ese volumen se duplica en menos de un año y medio.

Afina la selección de participantes en estudios. La clasificación de datos, permite encontrar a participantes idóneos para estudios clínicos. Así las muestras son mayores y más definidas.

Facilita toma de decisiones. El médico es el que tiene la última palabra y tomará las decisiones. Sin embargo, contar con una primera criba de información, permite al profesional realizar un mejor diagnóstico y con menos errores.

 

La inteligencia artificial se está aplicando en…

… el diagnóstico. Programas informáticos capaces de detectar manchas de la piel, por ejemplo, para establecer riesgos de padecer melanoma. O herramientas creadas para identificar depresión según mensajes de Instagram, modo de hablar o el tono de la voz. Las pruebas radiológicas también hacen uso de la IA para una mejor interpretación de las imágenes médicas.

 

…el tratamiento. Se están desarrollando herramientas que identifican arritmias a partir de electrocardiogramas, por ejemplo, o que ayudan a detectar hábilmente el nivel de azúcar en sangre o pulso, para los pacientes de diabetes e hipertensión. Así, la IA participa en el ajuste de un mejor el tratamiento en esos casos.

 

…creación de fármacos. Crear fármacos conlleva bastante tiempo y dinero. La IA permite desarrollarlos de forma más rápida y económica. Según un informe de la Universidad de Tuffs y la FDA, un fármaco puede llegar a tardar unos 14 años hasta que se comercializa. Gracias a la IA, el proceso se agiliza significativamente. Por otra parte, permite ver las posibilidades de rediseñar algunos para combatir otras enfermedades.

 

…cuidadores y asistentes. Basados en los buenos resultados que están dando algunas mascotas robóticas en pacientes con Alzheimer, que estimulan las funciones cerebrales, retrasando los daños cognitivos, la idea de un enfermero robotizado ronda por los laboratorios. Esta solución evita desplazamientos innecesarios al centro de salud y mayor autonomía para el paciente. Los chatbots o asistentes virtuales dan respuesta a pequeñas dudas, ofreciendo recomendaciones o redirigiendo al equipo médico pertinente.

 

…cirugía robótica. Durante los últimos años, este campo ha dado el salto, también en la medicina. Controlado por ordenador, un robot puede moverse, manipular y realizar trabajos, lo que es útil para la realización de tareas repetitivas de forma rápida, barata y precisa. Se usa en cirugía, con brazo mecánico o pinzas.

 

…wearables. Dispositivos como pulseras, relojes o sensores con algoritmos que predicen ataques de corazón o ictus, o una subida rápida de glucosa, es de gran ayuda para los pacientes con problemas cardiovasculares y diabetes.

 

…investigación. Todo lo anterior da una ligera idea de que la inteligencia artificial se está usando también en el laboratorio, en los estudios científicos y en la investigación. Uno de los ejemplos más recientes es Watson Health, de IBM, la IA que ha logrado clasificar 1.500 nuevos genes del genoma humano y permitirá conocer cuáles podrían estar relacionados con la esclerosis lateral amiotrófica (ELA). También se están desarrollando biochips para distinguir diferentes tipos de cáncer.

 

 

 

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